Electroestimulación durante la lactancia materna y post-parto

AUDIO DEL ARTÍCULO:

 

 

¿Puede una mujer entrenar con electroestimulación muscular durante el periodo de lactancia? Bien, hagamos un análisis de los beneficios y riesgos de la electroestimulación y lleguemos a conclusiones:

Lo primero que debemos hacer es referirnos al ejercicio físico durante la lactancia, y es que realmente es adecuada su práctica, entre muchos otros beneficios porque va a ayudar a la madre a recuperar su figura y sentirse bien.

De hecho, lo conveniente es que lleve a cabo un programa de ejercicio especial para post-parto, el cual debería incluir, entre otras cosas, entrenamiento hipopresivo. Dado que la electroestimulación muscular es nuestra especialidad y el tema que compete a este artículo os informamos de que el rendimiento y los beneficios de los hipopresivos pueden maximizarse mediante la adecuada aplicación de la electroestimulación muscular (puede interesarte la lectura de este foro en el que se planteaba la electroestimulación como medio para favorecer la recuperación por una diástasis).

Si eres un profesional seguro que te interesa esta formación: CURSO DE ELECTROESTIMULACIÓN EN LA SALUD DE LA ESPALDA.

Bien, sabemos que el ejercicio físico es saludable también en periodos de lactancia, pero claro, las cosas no son tan sencillas y deben tenerse en cuenta las peculiaridades no solo de los posibles efectos de un entrenamiento sino las de la propia mujer, así que hablemos de las precauciones deben tenerse en cuenta. Entenderás, al final de este artículo que todo esto es aplicable a la electroestimulación muscular:

  • Una mujer por el mero de hecho de dar pecho a su bebé ya estará consumiendo de 400 a 500 calorías al día, por lo que se deduce que no debe realizar entrenamientos exhaustivos que produzcan un gran consumo calórico. Ahora existe un nuevo protagonista, y la mamá debe estar óptima energéticamente para alimentarle.
  • Relacionado con el punto anterior, continuamos… el ejercicio físico debe ser moderado, pues el cuerpo de la madre requiere de calorías/energía para fabricar la leche que necesita su bebé, además, de un óptimo estado de hidratación para garantizar la calidad de esta leche.
  • Debemos evitar ejercicios con impactos como saltos, trote, al menos durante las primeras semanas. Debemos permitir que el cuerpo rearmonice su tono y «colocación» de los órganos internos, así como la recuperación del tono normal del suelo pélvico. Para todo esto, nos ayudarán los hipopresivos.

  • El trabajo postural es importante, pues durante el embarazo se ha producido una «alteración» en la distribución de las cargas y habrá provocado, muy probablemente, cambios posturales en la mujer. Apunte importante: la electroestimulación muscular es una herramienta excelente para entrenar la postura.
  • Muy importante: se debe evitar el entrenamiento de alta intensidad pues genera una acidez muscular como consecuencia del esfuerzo que podría a través del torrente sanguíneo acidificar la leche y provocar un rechazo en el bebé.

 

En definitiva, se aconsejan dosis de ejercicio físico moderado y personalizado. Y ahora, hablemos específicamente de electroestimulación, nos va a resultar fácil por todo lo ya expuesto:

  • La electroestimulación muscular es un medio más de ejercicio físico, por lo que a ella son aplicables todas y cada una de las precauciones ya descritas.
  • Debemos entender que la electroestimulación muscular no tiene los efectos centrales que si tiene el ejercicio físico tradicional, por sí misma, obviamente si en combinación. Digo esto porque sería un error en un entrenamiento con electroestimulación muscular medir el esfuerzo o nivel de entrenamiento por la frecuencia cardíaca, y es que dado que la electroestimulación no produce grandes efectos centrales, podríamos estar produciendo un daño muscular superior al nivel de exigencia que supuestamente estaríamos interpretando por la frecuencia cardiaca. Y es precisamente este daño muscular el que produciría la ya citada acidez.
  • Hay que tener en cuenta que la electroestimulación muscular tiene una capacidad de reclutamiento de fibras musculares superior al entrenamiento voluntario, por lo que el estrés muscular que puede producir es mayor, y como consecuencia la famosa acidez muscular. Por lo que debemos aplicar intensidades bajas.
  • En relación con el punto anterior vamos a tomar especial precaución con los músculos pectorales, pues por proximidad a los alveolos mamarios tenemos mas riesgo de acidificar la leche. Recomendamos evitar la electroestimulación muscular en esta zona y aplicar otra tipología de ejercicios, salvo que esté supervisado por un profesional y su aplicación fuera justificada.
  • Aconsejamos, por supuesto, con o sin electroestimulación, evitar las fases excéntricas musculares pues es el tipo de contracción muscular que mayor estrés produce, y mayor CPK y mioglobina podría liberar.
  • Por último, aconsejamos que la electroestimulación muscular sea aplicada de forma local, los trajes o chalecos de electroestimulación no los aconsejamos en estos periodos, salvo que el profesional tenga el control y conocimiento como para activar únicamente el circuito del músculo que desea estimular. Hay que tener en cuenta que un chaleco de electroestimulación podría activar mucha masa muscular de forma simultánea y esto es, mayor número de músculo liberando CPK, mioglobina y un mayor riesgo de acidifizar la leche con el consiguiente rechazo que puede producir en el lactante.

  • Hablando de programar los equipos de electroestimulación, siempre será mejor hacerlo por debajo de los 30 Hz para estimular fibra lenta. Recuerda que esta fibra trabaja por vía aeróbica y por tanto nos previene en mayor medida de la liberación de de acidez por parte del músculo.

 

Esperamos a través de este artículo haber aclarado las dudas o miedos que muchos tendréis en relación con la electroestimulación en periodos de lactancia. A continuación podéis dejar vuestros comentarios.

 

 

Juan Peris

juan@juanperis.fit

Deja tu comentario

WhatsApp chat